Después de realizar ayer un monitoreo de casi ocho horas por ríos y arroyos tucumanos que alimentan el embalse Río Hondo, donde había cientos de peces muertos, biólogos santiagueños afirmaron que la situación «es altamente crítica» y que por la presencia de contaminantes en el agua el panorama es «mucho peor de lo que se esperaba». Se tramita una causa penal por contaminación que involucra a los ingenios azucareros de la vecina provincia de Tucumán y a la empresa minera La Alumbrera que explota un yacimiento de cobre y oro en Catamarca y transporta por un mineraloducto un concentrado hasta una planta de secado en aquella provincia.

Fuente: diario El Liberal

30/05/2011. Este nuevo desastre ambiental fue confirmado por miembros del Comité de la Cuenca Salí-Dulce, los mismos que hace diez días habían realizado un relevamiento de esta misma zona que fue señalada por EL LIBERAL en la edición de ayer, luego de que un vecino de Las Termas diera a conocer el hallazgo de cardúmenes enteros flotando sin vida en el arroyo Mixta, a casi 40 kilómetros de esta ciudad turística.

A raíz del hallazgo de peces muertos, técnicos de la Secretaría del Agua realizaron ayer un nuevo recorrido por la zona indicada y un equipo periodístico los acompañó.

Tal como se presumía, en los cauces había claras señales de contaminación, con un fuerte hedor y peces sin vida en las orillas.

Así se tomaron muestras de los principales tributarios que reciben en gran cantidad los desechos industriales de ingenios azucareros, curtiembres, citrícola y de la minera La Alumbrera.

El recorrido se extendió por más de ocho horas, transitando por las rutas 9 y 157. Ingresando por un camino vecinal de la localidad de Colonia Tinco, el móvil del organismo provincial llegó hasta el canal DP2, donde se observó a simple vista cómo numerosos bagres, sábalos y zocos flotaban sin vida en las orillas.

El cardumen muerto servía de alimento a cuervos, caranchos y garzas que pululaban entre los árboles y descendían ansiosos a comer los peces en descomposición. Un olor penetrante y nauseabundo se percibía en la zona y el color del agua era verdosa grisáceo.

«Acá tenemos oxígeno cero; no hay vida y tenemos alta salinidad, lo que indica que hay una alta probabilidad de vinaza», dijo uno de los técnicos, mientras medía los niveles de oxígeno al ingresar al agua la sonda multiparamétrica.

Señales

Sobre las barandas del puente del DP2 yacían en exhibición a los visitantes varios ejemplares de zocos y bagres en estado de descomposición que, según señalaron los técnicos, fueron colocados por pescadores que podrían haber querido dejar un claro mensaje sobre la muerte de peces por la contaminación en este curso de agua y para que otros no se animen a pescar en la zona.

El ingenio Leales es el principal sospechoso de esta masiva mortandad, ya que arroja sus desechos al canal Dp2 y arroyo Mixta, junto con los residuos de curtiembres, citrícolas y minera La Alumbrera.

«Hace ocho días vinimos acá y registramos 12 de oxígeno diluido en el agua, es un valor normal, ahora nos encontramos que tenemos 1. En menos de 8 días arrojaron materia orgánica en gran cantidad que eliminó la vida en el tributario», precisó el biólogo de la Secretaría del Agua, Lic. Sergio Zaltz.

En el paraje Molle Pozo, a 5 kilómetros de la localidad de Los Puestos (Tucumán), está ubicado el Troncal, cauce que recibe los cursos del DP1 y DP2. El diagnóstico resultó similar al arroyo Mixta: peces sin vida o agonizando y un fétido olor que invadía a 500 metros aproximadamente.

«Tenemos indicios de vuelco de vinaza, la semana pasada registramos 2.700 de conductividad (salinidad en el agua) y ahora tenemos 5.000; los peces están muriendo por falta de oxígeno», aseguró el especialista.

Lorenzo Ruiz, vecino de la zona, contó a EL LIBERAL que desde hace una semana se empezó a constatar la presencia de peces muertos y olor nauseabundo. «Es una pena que mueran bagres y sábalos, no se puede aguantar el olor cuando tiran porquería», dijo.

Al llegar hasta la localidad de Los Romanos, departamento Leales, vecindario colindante al río Salí, los técnicos registraron valores de oxígeno normales por el importante volumen de agua producto de las precipitaciones.

Sin embargo, el encargado de un conocido camping de la zona afirmó hace diez años se podían pescar del Salí dorados de 12 a 15 kilogramos. «Eran otras épocas, acá venían los pescadores a buscar el dorado, pero con este problema de la contaminación desapareció el bicho, además olor a podrido del año pasado ahuyentó a la gente que venía al camping», manifestó.

Otros tributarios que exhiben una imagen lapidaria son el río Colorado y el arroyo Aguas Blancas, cauces donde se depositan los desechos de citrícolas y papelera, la medición de oxígeno era de uno cuando el valor normal es de 12. «Éste es un río muerto, el olor es una mezcla de jabón y materia fecal, acá no hay vida ictícola», explicó Zaltz