Debate en la UNSJPrimero expuso el geógrafo Marcelo Giraud, docente de la Universidad Nacional de Cuyo. Luego fue el turno del senador César Gioja. Al finalizar respondieron preguntas del público.
San Juan, 8 de junio.- El geógrafo, docente de la Universidad Nacional de Cuyo e integrante de la Asamblea Popular por el Agua en Mendoza, Marcelo Giraud, y el senador nacional César Gioja expusieron en el coloquio «Minería y Sociedad», organizado por la Universidad Nacional de San Juan.

10/06/2010. Según constató DIARIO DE CUYO online, la convocatoria superó ampliamente la previsión de los organizadores. El encuentro se desarrolló en un clima de absoluta normalidad, sin los incidentes entre partidarios de uno y otro sector que se han propducido en instancias de debate anteriores, en diferentes ámbitos.

Giraud comenzó aclarando que no tenia «mandato de ninguna de las asociaciones u organizaciones» en las que participa, y que venía a hablar «a título personal y por la invitación de los organizadores del foro».

Giraud paseó su exposición por temas varios, desde lo ambiental hasta lo económico.

«El verdadero desarrollo se refiere a las personas y no a las cosas», dijo, antes de referir «una frase que le escuché a un geólogo devenido en empresario minero mendocino, que dijo que la diferencia entre una sociedad desarrollada y una subdesarrollada radica en la capacidad de consumo de artículos suntuarios. Esto no tiene sentido».

Giraud planteó la necesidad de una extracción moderada de minerales, atendiendo a «las verdaderas necesidades humanas». Manifestó que «no negamos la minería, pero decimos que debe existir para satisfacer las auténticas necesidades, no los requerimientos del sistema armamentístico, o de la industria de la joyería, o la acumulación de lingotes. La demanda de mineral, lo que se llama el tirón de demanda que impulsa la minería es del 10% de los adultos del mundo, porque estamos en un sistema neoliberal en que el 1% más rico tiene lo mismo que el 90 % más pobre».

«Hoy la demanda del oro es 51% parta joyería, 38% para lingotes y monedas, y el 11% restante para la industria y la salud. No se justifica seguir extrayendo oro, con el que se ha sacado a lo largo de la historia, reciclándolo, cubriríamos la demanda aurífera mundial de la industria por los próximos 429 años», informó.

Sobre la minería sanjuanina se refirió a Pascua Lama, que según dijo «basado en el propio informe de la empresa, ganará 27.000 millones de dólares, y el oro extraído después de explotar y mover lo que explotarán y moverán en su vida útil, entra en una habitación pequeña, ya que serán 23 m3».

Sobre la política impositiva argentina «según la CEPAL, entre los 23 países más importantes en minería, somos el segundo país que menos cobra en impuestos a la minería del oro y el tercero que menos cobra a la minería del cobre».

El senador Gioja, en tanto, centró su discurso en el aspecto económico, ya que descartó de arranque la discusión ambiental, por carente de sentido. «El neoliberalismo no supo resolver el conflicto entre desarrollo y medio ambiente, y si lo que se plantea es minería versus medio ambiente, no lo dudamos, optamos por el medio ambiente, pero esta es una falsa alternativa. Yo se, y estoy de acuerdo, en que el agua vale más que el oro, pero con agua sola no nos desarrollamos».

El legislador nacional reclamó consensos y tolerancia. «La minería es una herramienta, negarla es como negar una tenaza, un azadón o un tractor. Son otros los temas que tenemos que analizar y tenemos q escucharnos, dialogar, a veces parece que llevamos un diálogo de sordos».

Se mostró convencido de que «ser pro minero o anti minero es un despropósito», y puso énfasis en aclarar que no venía «a defender a las mineras si no a los intereses de San Juan, y aclaro que tengo una pequeña empresa de bentonitas, arcillas, que no la niego, que está a mi nombre, cuya información está al alcance de cualquiera en internet, que paga sus impuestos y que no participo de la gran minería que está en debate».

Insistió en que el tema de debate debe ser «la distribución de la minería en la Argentina y nuestro desarrollo, porque no podemos limitar nuestro crecimiento, y en nuestra provincia en que el 3% del suelo es cultivable, el 17% desierto y el 80% montañas, no podemos no hacer minería. Cuando éramos 200.000 no alcanzaba con la economía agrícola. Hoy somos 750.000 sanjuaninos, ya no podemos».

Volvió a la idea de ajustar los que las mineras pagan por diversos conceptos al fisco. «Yo he presentado la ley, pero ahora rige otra ley. Tenemos que revisar lo que las mineras pagan sin matar la gallina de los huevos de oro».

Reconoció que San Juan necesita «agregarle valor al mineral, necesitamos refinerías, así podríamos por ejemplo, tener una gran industria de la alta joyería».

Sobre le aspecto ambiental o sustentable de la minería, hablo de agua y cianuro. «El tema del agua y su uso no es preocupante. La agricultura usa 168.000 litros por segundo, mientras que la minería utiliza 1200 litros por segundo». Acerca del polémico cianuro utilizado en el proceso de lixiviación de la minería a cielo abierto, aseguró que «el cianuro tiene un código internacional de manejo, y las empresas deben respetarlo. Se usa en todo el mundo que hace minería aurífera, en EEUU, Canadá, Australia, y si en Europa el europarlamento lo prohibió, es porque su minería está agotada».

Por último consideró que «tener yacimientos de oro sin explotar no mejora nuestra calidad de vida, y para San Juan la minería no es una alternativa, sino un compromiso».

Opiniones sobre el Foro

Como el fútbol, la minería volvió a provocar pasiones contrarias, esta vez en el ámbito universitario. Bastó sólo un chispazo para reavivar la polémica: las declaraciones del decano de Ingeniería el martes, que acusó de parcial la organización del foro, lo que a su juicio provocó la renuncia de varios organizadores. El rector Benjamin Kuchen fue categórico: «No escuché a Nacisi. Queremos que el foro no sea parcial y la forma de hacerlo imparcial es participando», disparó. «Lo de ayer (por el debate Gioja-Giraud) fue extraordinario, valoro la valentía de los dos expositores, dos posiciones con puntos de vista distintos», agregó.

El resto de los decanos y vices se mostraron polarizados: algunos defienden al foro minero que organiza la universidad, y lo califican de imparcial y plural; y otros piensan lo contrario.

«¿Si es parcial? No puedo emitir un juicio tan contundente. Creo que la idea del foro -que fue muy discutida en su momento- es buena idea. Un espacio que se abre para discutir una cuestión que preocupa a todos. No descarto que haya gente que tenga una opinión personal parcial, pero lo que se pretende con el foro es que sea abierto», opinó Claudio Mallamaci, vice decano de la facultad de Ciencias Exactas. Justamente a esa facultad pertenece uno de los renunciantes a la organización del foro y aunque pasaron 2 meses el decanato aún no mandó reemplazantes. «Estamos interesados en tomar parte. Vamos a proponer algún reemplazo pronto», agregó Mallamaci, sin explicar los motivos de la demora.

El foro «Minería y Sociedad» es la pieza que encontró el Consejo Superior para aceptar los fondos que reparte la minera YMAD a todas las universidades estatales. En el país hubo una fuerte discusión por la aceptación de esos fondos provenientes de la gran minería que es cuestionada por muchos sectores. Aquí se decidió hacer un foro -en la primer quincena de octubre- para debatir qué minería se quiere, y recién decidir qué hacer con el resto de la plata recibida que ya suma $2 millones.

El que tiró la primera piedra el martes fue Oscar Nacisi, decano de Ingeniería. «La organización del foro «Minería y Sociedad» no me ofrece garantías de imparcialidad», dijo. «Es sesgado, tiene un sentido ya determinado. Muchos representantes de la comisión original han ido renunciando, y a algunos, como al de ingeniería, aún no se lo ha reemplazado», denunció. Fue el mismo día que se hizo la primer disertación del ambientalista antiminero mendocino Marcelo Giraud y el Senador César Gioja que apoya la actividad.

¿Cree que es un foro parcial?, se le consultó al vice decano de Arquitectura, Andrés Lecich. «Ese es el riesgo que se corre cuando son foros que se polarizan. Por eso nosotros propusimos en cambio realizar un Congreso, centrado en lo académico y que saque conclusiones. Sino termina siendo una situación entre blanco y negro, en lugar de una herramienta que lleve claridad sobre el tema. Es prematuro decir que es parcial, pero el riesgo es que lo sea», dijo el arquitecto.

«Desconozco las declaraciones de Nacisi y cuántos han renunciado», dijo Raúl García, vice decano de Sociales. «Pero creo que el objetivo del foro es llevar al esclarecimiento la problemática de la actividad minera. La intención de la universidad es discutir el tema. Estar a favor o en contra es fijar posiciones, y la política universitaria es consensuar, partiendo de que todos podemos pensar diferente», agregó, no sin antes recomendar que el Consejo Superior designe pronto los reemplazos de los renunciantes.

«Yo no puedo decir que sea parcial. El pre-foro que se realizó ayer (por el martes) me pareció bárbaro. Las exposiciones han sido de alto nivel», opinó el decano de Filosofía, Paolo Landini. Respecto a la renuncia de la organización de la profesora Gnecco dijo que le consta que fue para preparar los actos del Bicentenario, que hay 2 miembros más de esa facultad en lo del Foro y no le quedan más consejeros para mandar.