“La minería no trae progreso a la gente, apenas un poco en una primera etapa, pero luego es sólo es destrucción y muerte”, aseveró el obispo auxiliar de Santiago del Estero, Enrique Martínez Ossola, durante la Semana Social, que se celebró en Mar del Plata este fin de semana. Muchos otros oradores insistieron en la amenaza del extractivismo y llamaron a “cambiar el paradigma del siglo 21 por una visión humanista” que dé “una respuesta global humanitaria y de la naturaleza” a los conflictos que atraviesa el mundo.

Fuente: laprensa.com.ar

Mar del Plata – Con críticas a la megaminería, la segunda jornada de la Semana Social que organiza la Iglesia comenzó hoy en Mar del Plata con un llamado a los dirigentes políticos a hacer foco en las necesidades de los más pobres a través de una “mirada humanista” y con el eje puesto en el cuidado de medio ambiente.

Bajo el título “El clamor de la tierra es el clamor de los pobres”, en el primer panel del día especialistas en relaciones internacionales, obispos y dirigentes sindicales dialogaron sobre la necesidad de no perder de vista el factor ambiental para lograr un futuro sostenible.

En su disertación, el obispo auxiliar de Santiago del Estero, Enrique Martínez Ossola, puso el foco sobre los problemas de la megaminería y habló del caso de Famatina en La Rioja como la lucha de un pueblo por su derecho a un medio ambiente sano.

“Famatina es una expresión de lo que está pasando en La Rioja. La minería no trae progreso a la gente, apenas un poco en una primera etapa, pero luego es sólo es destrucción y muerte”, aseveró ante la atenta mirada de unas 500 personas en el salón principal del Hotel 13 de julio, ubicado en el centro de la ciudad de Mar del Plata, donde se desarrolla el encuentro hasta mañana.

En ese marco, el obispo señaló que “Famatina corrió a dos empresas poderosas, pero mientras haya oro van a querer entrar por su gran valor. Pero Famatina no se toca y el agua vale más que el oro”.

Por su parte, Humberto Podetti, abogado y especialista en relaciones Internacionales, advirtió que “si no abandonamos el paradigma tecnoeconómico, inexorablemente teminaremos por acabar con la humanidad” y mencionó el Sínodo especial de los Obispos sobre la Amazonía -que se celebrará en octubre de 2019- como clave para el futuro.

Según Podetti, Francisco llamó a “cambiar el paradigma del siglo 21 por una visión humanista” que dé “una respuesta global humanitaria y de la naturaleza” a los conflictos que atraviesa el mundo y dijo que “la defensa de la tierra no debe tener otra visión que la defensa de la vida”.

En tanto, el obispo auxiliar de Mercedes-Luján, Eduardo Scheinig, señaló que para el papa Francisco “la ecología debe integrar a las personas” y sostuvo que “el clamor por la tierra es el clamor de los pobres”.

“No podemos ver los problemas del agua y el extractivismo de manera ajena. En la naturaleza no hay un afuera dónde las cosas puedan ser arrojadas y para los organismos vivos, lo que le afecta uno le afecta a todos”, afirmó.

Por último, expuso Julio Castro, secretario general del Sindicato de Obras Sanitarias de la Provincia de Buenos Aires, quien habló sobre “los problemas en la potabilidad en todo el país” y advirtió que “la falta de agua corriente afecta al más humilde, al más pobre y se relaciona directamente con la mortalidad infantil”.

“Más déficit en los servicios de agua y cloaca, aumenta la mortalidad infantil. Más servicios, menos mortalidad. El recurso no sobra, sino que es escaso en más del 82% del país”, concluyó el dirigente gremial.