Los presidentes de las comunas rurales de Gastre, Rolando Rocco, y de Colán Conhué, Mauricio Santander, coincidieron en subrayar que la «única solución de desarrollo para los pueblos de la Meseta es la minería», apoyando así el proyecto de Ley del Marco Regulatorio de las actividades minera a gran escala que impulsa el gobernador Martín Buzzi. Los presidentes de comunas rurales, son designados por el gobernador a cargo de localidades pequeñas sin rango legal de municipio y constituyen un incuestionable resabio feudal dentro la institucionalidad democrática de la provincia de Chubut.

Fuente: Gobernación de Chubut

Rolando Rocco, de Gastre, aseguró que «los que vivimos en la Meseta la fuente de trabajo la tenemos debajo de los pies»; mientras que Mauricio Santander sostuvo que «ya no tenemos alternativa». Sus frases perfectamente podrían haber sido pronunciadas por un empresario minero.

Sin analizar o promover el debate de su comunidad sobre otras alternativas, ambos plantearon la importancia de entender lo necesario que se hace el impulso de la megaminería en la zona y resaltaron que quienes no comparten esta posibilidad de crecimiento «vayan y conozcan cómo y en qué condiciones vive la gente de la meseta».

Sus argumentos, difundidos en una gacetilla del gobierno provincial, se centraron en que la región de la meseta fue muy castigada por la sequía y la ceniza, y que tiene poca ganadería, y son improvisados defensores de la explotación minera.

De rodillas: «La fuente de trabajo la tenemos debajo de los pies»

El presidente comunal de Gastre afirmó: «No hay ni hubo Gobierno que le haya encontrado la vuelta al desarrollo de los pueblos de la Meseta desde hace 15 años y cada vez estamos peor», asegurando que «la única solución es la minería», mostrando estar demasiado acostumbrado a la soluciones planteadas desde los sillones gubernamentales.

Sin hacer mención a que la actividad minera a gran escala implica la explotación de yacimientos por -a los sumo- dos décadas, el presidente comunal de Gastre explicó que «muchísima gente antes del estudio que hoy tiene la minería y se está realizando, vivía con una tarjeta social y hoy hay gente trabajando en la empresa con un buen sueldo» y eso le ayuda a la gente a tener un mejor vivir.

«Los que vivimos en la Meseta la fuente de trabajo la tenemos debajo de los pies», aseguró Rocco y enfatizó: «Estamos subsistiendo por una riqueza como es el petróleo, teniendo en cuenta que tenemos una riqueza excelente debajo del subsuelo y hay mucha gente que habla por desconocimiento de cómo vive la gente y de cómo se puede desarrollar».

Rendición: «No hay otra alternativa»

Por otra parte, el presidente de Colán Conhué, sostuvo que «la explotación minera en los pueblos de la Meseta, al traer mayor trabajo, traería también más dignidad para la gente. No es lo mismo vivir de un plan social o tarjeta, que cuando la gente tiene que trabajar», poniendo de manifiesto el discurso previamente inculcado que soslaya la pequeñísima influencia de la minería para la creación de empleo y que -además- contrata mano de obra calificada.

En una frase más parecida a una rendición, Mauricio Santander sostuvo que «Ya no tenemos alternativa», subrayó. «La gente que no está de acuerdo tendría que ver de llevarnos en todo caso una alternativa de desarrollo», afirmó como si su comunidad no tuviera capacidad para definir caminos de verdadero desarrollo.