Trelew, Chubut, Argentina – 09/02/09. La minera de capitales canadienses Aquiline Resources, con docentes y egresados de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco sede Trelew, desarrolla una «capacitación ambiental» en las localidades de la meseta central chubutense potencialmente afectadas por el proyecto de de plata y plomo conocido como Navidad. ¿Por qué la universidad pública se asocia a una empresa extranjera que promociona una actividad prohibida en la provincia (Ley 5001)? En el proyecto no se hace la menor mención a los Derechos Indígenas, pero sí a la necesidad de «una convivencia plena con nuevos emprendimientos para el uso responsable de los recursos naturales».
Por Luis Manuel Claps publicado en Oro Sucio

Calle principal de Gastre en la meseta de Chubut (gentileza Oro Sucio) Canadiense Aquiline Resources y sede Trelew de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco capacitan en cuestiones ambientales en Chubut

La minera de capitales canadienses Aquiline Resources, con docentes y egresados de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco sede Trelew, desarrolla una «capacitación ambiental» en las localidades de Gan Gan, Gastre, Lagunita Salada, Yala Laubat y Blancuntre, potencialmente afectadas por el proyecto de extracción de plata y plomo conocido como Navidad, en la meseta central de Chubut. ¿Por qué la universidad pública se asocia a una empresa extranjera que promociona una actividad prohibida en la provincia (Ley 5001)? En lugar de ir a «capacitar», los universitarios deberían ir a la meseta para aprender…

Por Luis Manuel Claps

«Esta capacitación tiene como finalidad de concientizar a los vecinos de estas poblaciones sobre cómo funcionan los sistemas de la naturaleza para lograr conocimiento por el entorno y optimizar los recursos naturales con que cuentan los lugareños» (sic) dice el proyecto de enseñanza del Grupo Capacitador Universitario. Curiosamente, no se hace en el proyecto la menor mención a los Derechos Indígenas, pero sí a la necesidad de «una convivencia plena con nuevos emprendimientos para el uso responsable de los recursos naturales».

La UNIDAD III del programa ambientalista es sobre «El uso responsable del agua potable en regiones áridas» y «Recomendaciones para su buen uso». ¿Es un «buen uso del agua potable» el consumo de un millón de litros diarios durante 7 años para la extracción de oro, un metal suntuario e inútil, como propuso Aquiline Resources en Río Negro?

En la UNIDAD VII, de «Catástrofes Ambientales» se analiza el caso de Bahía Minamata en Japón, bastante más lejano que el de San Antonio Oeste, el envenenamiento de niños con plomo y la mina Gonzalito. ¿No sería una catástrofe ambiental la extracción de mil millones de toneladas de plomo, como propone Aquiline Resources en Chubut?

Los educadores aseguran que «los pobladores del interior de la provincia están en una situación de aislamiento geográfico que atenta contra la comprensión sobre estos problemas y la búsqueda de soluciones para la defensa y protección del ambiente». Eso es falso: ninguna de las comunidades indígenas legalmente constituidas de la meseta quiere la mina, y saben perfectamente por qué.

¿Hace falta decir que los saberes – ambientales, climáticos, sobre la flora y fauna, las aguas, suelos, etc. – de los pobladores del campo son diferentes a los de la universidad, pero no por eso valen menos o están en inferioridad de condiciones? (si no lo creen, hagan la prueba de poner al rector de la universidad a esquilar una oveja…)

Muchas voces, provenientes de diversos ámbitos, comienzan a rechazar este «lavado de cerebros» cometido en nombre de la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco. Uno de los argumentos es que debería consultarse abiertamente a toda la comunidad universitaria antes de asumir semejante compromiso con emprendimientos privados que atentan contra la salud y el medioambiente.