El lunes 10 de noviembre, en la ciudad de Belém (Brasil), dio inicio la trigésima conferencia de los países parte de la Convención Marco sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas, denominada COP30. Estos encuentros internacionales tienen como objetivo realizar negociaciones para enfrentar el cambio climático reduciendo la emisión de los gases de efecto invernadero que lo producen. Sin embargo, las soluciones no llegan y el calentamiento global no se detiene. En este marco, se suceden importantes protestas donde agentes de salud, organizaciones ambientales y pueblos indígenas reclaman ser escuchados.

Por: Noalamina.org

Foto de portada:  EFE/ André Coelho

El País difundió videos sobre las protestas realizadas al inicio de la COP30.

“Ricos contaminadores” responsables del cambio climático

Decenas de activistas y líderes ambientales han realizado diversas protestas en el marco de la cumbre climática COP30, celebrada en la ciudad amazónica de Belém, en el norte brasileño. La noche del lunes se proyectó un mensaje dirigido a los “ricos contaminadores” en un edificio de Belém para responsabilizarlos de la crisis climática.

En colaboración con la Alianza de los Pueblos por el Clima, la animación mostraba un globo terráqueo sepultado por la arena dentro de un reloj de arena. La proyección fue acompañada de una actuación callejera, en la que los activistas movían una cobra falsa para hacer referencia al lema de la Alianza, «A gente cobra» («Cobramos»), según los medios de comunicación brasileños.

A la mañana siguiente, manifestantes instalaron una mesa de casino de atrezo, y algunos participantes representaron a los países ricos para ilustrar cómo están “jugándose” el futuro del mundo. Las reuniones y mesas redondas se centran en la adaptación, el fomento de la resiliencia, las ciudades y la inteligencia artificial, entre otros temas. El tema de la «adaptación» ha cobrado mayor importancia a medida que los países no logran frenar las emisiones que provocan el calentamiento climático lo suficiente como para evitar un calentamiento extremo vinculado.

Una protesta indígena irrumpe en la sede de la COP30: “Nuestra tierra no está en venta”

Los manifestantes fueron rápidamente bloqueados por los guardias de seguridad de Naciones Unidas, quien gestiona la seguridad de la zona, donde se registraron algunos enfrentamientos. Al menos un guardia de seguridad resultó herido.

Decenas de manifestantes —entre miembros de comunidades indígenas y jóvenes activistas— irrumpieron el martes en la sede donde se desarrollaba la segunda jornada de las negociaciones de la COP30 en Belém y se enfrentaron con los guardias de seguridad para exigir medidas climáticas y protección de los bosques. Gritando con enojo, los manifestantes exigieron acceso a la zona azul de la cumbre climática de la ONU, donde miles de delegados de países de todo el mundo asisten a la cita anual que por primera vez se celebra en el corazón de la Amazonia, en Brasil.

Algunos ondeaban banderas con lemas que reivindicaban los derechos territoriales o portaban carteles que decían: “Nuestra tierra no está en venta”. “No podemos comer dinero”, le dijo a la agencia Reuters Gilmar, un líder indígena de la comunidad Tupinamba, cercana al curso bajo del río Tapajós. “Queremos nuestras tierras libres de la agroindustria, la exploración petrolera, la minería ilegal y la tala ilegal”.

Los manifestantes fueron rápidamente bloqueados por los guardias de seguridad de Naciones Unidas, quien gestiona la seguridad de la zona, donde se registraron algunos enfrentamientos y los accesos fueron cerrados. Al menos un guardia de seguridad resultó herido.

“Quisimos invadir el lugar justamente para demostrar cuáles son los pueblos que deberían estar en este evento”, le dijo Helen Cristine, de Juntos, movimiento juvenil del partido PSOL, al medio amazónico Sumaúma. “Creemos que la COP30 no representa a los pueblos originarios. La organización está hecha para los empresarios. La exploración de petróleo en el delta del Amazonas va a destruir el medio ambiente”, añadió.

Según información de la agencia EFE, para Maria Clara, integrante de la asociación Rede Sustentabilidade de Bahia, el objetivo de la protesta era visibilizar la situación de los pueblos indígenas y afirmó: “Estas voces son ignoradas”. Luego, aclaró que los manifestantes, al acceder brevemente al recinto de la COP30, buscaron alertar sobre la persistencia de la destrucción medioambiental, incluso después del cierre del evento.

¡La crisis climática es una crisis de salud!

En pocas regiones se siente tanto el impacto del cambio climático sobre la salud que en la Amazonía, donde se ubica Belém y que en 2024 fue golpeada por una sequía histórica, agravada por múltiples incendios.

Aumentaron los casos de enfermedades respiratorias y también los de dengue, ya que la subida de las temperaturas acelera la reproducción de los mosquitos que transmiten el virus.

«Viví décadas en Belém y nunca tuve dengue; ahora todo el mundo lo contrae… se ha convertido en una enfermedad urbana», afirmó a EFE la manifestante Lena Peres, una infectóloga de 63 años que trabaja para el Ministerio de Salud brasileño.

Peres añadió que el calentamiento global ha ido acompañado de una proliferación mayor de enfermedades cardiovasculares y renales, por lo que concluyó que «ya no se puede no hacer la conexión entre cambio climático y salud».

Fotografía de los enfrentamientos que se vivieron en medio de una protesta en la sede de la COP30, en Belém (Brasil). EFE/ Andre Borges

El golpe se siente también a miles de kilómetros al norte de la Amazonía, en países fríos como Canadá, donde la médica de familia Melissa Lem tiene que lidiar con el efecto sobre sus pacientes de temporadas de incendios cada vez más intensas.

«En esas épocas, hay más ataques de asma y casos de diabetes», explicó esta profesional que preside la Asociación canadiense de médicos por el medioambiente y que ha viajado desde Vancouver para participar en la COP30 acompañada por su estetoscopio.

Las peticiones de la protesta en la COP30

En este escenario, los médicos que participaron en la protesta defendieron detener la extracción de combustibles fósiles, principal causa del calentamiento global, pero también apuntaron a la necesidad de soluciones a corto plazo para enfrentar lo que ya es una realidad.

Para prevenir enfermedades respiratorias, máscaras y aislamiento del interior de las viviendas; para virus tropicales como el dengue, el innovador método Wolbachia, que consiste en introducir una bacteria en los mosquitos que les impide reproducir el virus.

Otros como el médico argentino Sergio Sosa-Estaní, director para Latinoamérica de DNDi, una ONG dedicada a la investigación científica, apuestan por reforzar los sistemas de vigilancia sanitaria y por desarrollar medicamentos accesibles para poblaciones desatendidas.

«Las autoridades recién están tomando conciencia del impacto climático sobre la salud; es algo que debe formar parte de la agenda de adaptación», afirmó.

Fuentes: El País

EFE – https://efe.com/medio-ambiente/2025-11-12/cumbre-cop30-brasil-protesta-invasion-manifestantes/