Siete periodistas peruanos que investigaban problemas ambientales supuestamente generados por una minera privada en el departamento sureño de Arequipa fueron detenidos y maltratados por la policía, denunciaron ayer organismos gremiales. Los periodistas, según la publicación online «El Búho», de Arequipa, fueron liberados después de varias horas de amenazas de muerte, acusaciones y maltratos que incluyeron el despejo de sus camáras fotográficas. La Federación Periodistas del Perú (FPP) rechazó en un comunicado la «actitud amedrantadora e intimidatoria» de la policía y le exigió al ministro del Interior, Carlos Basombrío, «una investigación sumaria y una pronta aclaración».

Fuente: Mdz

Por su parte, la policía expidió un comunicado en el que da cuenta de la detención de 56 personas supuestamente vinculadas a la minería ilegal, entre los que al parecer incluye a los periodistas, que trabajan para diversos medios de ese departamento andino sureño.

Según la FPP, los hechos se desataron la noche del jueves, cuando los reporteros Julio Revilla, Martín Ramos, Walter Porras, Carlos Zúñiga, Jesús Fernández, Gian Carlos Aragón y Jorge Gómez retornaban de una inspección al campamento Chila Paula, en donde supuestante la minera Buenaventura desarrolla trabajos sin cuidados ambientales.

«Los periodistas (que habían llegado a la zona por solicitud de los pobladores) fueron alcanzados por un capitán que los maltrató y amenazó de muerte, incluso rastrillando su armamento y ordenando al personal policial a su cargo que cumpliera con la orden», afirma el documento.

En su respuesta, la Policía aseguró que en el Chila Paula no hay actividad de Buenaventura, una de las mineras más poderosas del Perú, y que por tanto quienes estaban en el lugar son sospechosos de práctica minera ilegal.

En los últimos años, periodistas, activistas y campesinos peruanos han denunciado que sectores de la policía trabajan en la práctica como vigilantes de mineras como Buenaventura, que supuestamente pagan por ese servicio.

La FPP, cuya denuncia fue respaldada por el Colegio de Periodistas del Perú, hizo un llamado a la comunidad a estar alerta ante hechos «que demuestran que los hombres de prensa extán expuestos a acciones condenables cuando denuncian actos de corrupción y demuestran actos de mal actuar de algunas autoridades policiales y de la minería abusiva».