Si el gobierno federal logra concretar el proyecto minero de la empresa canadiense Minaurum Gold Inc para la explotación de 7 mil 310 hectáreas en la zona oriente del Istmo de Tehuantepec, la afectación será catastrófica para la producción del mango, producto que ocupa el primer lugar como generadora de divisas.

Fuente: NVI Noticias

Roberto Nivón Velásquez, presidente del Consejo Oaxaqueño del Sistema Producto Mango, indicó que ante la muerte que representa la instalación de una mina a cielo abierto, la organización da un rotundo no al proyecto concesionado por el gobierno federal por 50 años al gigante canadiense.

“Definitivamente los productores organizados tanto del mago, sorgo, ajonjolí, pescadores y ganaderos de la zona oriente del Istmo de Tehuantepec sabemos que se contaminará el sueño y el agua del río Ostuta, por ende todo se acabará, no tendremos nada de alimento seguro, con la contaminación de las empresas mineras se acabaría la producción. Las mineras traen muerte. Rotundo no a la minería”, afirmó contundente el dirigente.

El mango que se cosecha en la zona oriente de la región istmeña es el primer producto en todo el estado de Oaxaca que se exporta en el mundo, ocupando el primer lugar en generar divisas por arriba de la producción del café, la piña y otros cultivos.

En el Istmo, específicamente de cinco municipios: Ixhuatán, Reforma de Pineda, Zanatepec, Tapanatepec y Chahuites se exportan 36 mil toneladas de mango al año por parte de tres mil productores, y se habla de un valor de más de mil 300 millones de pesos.

La negativa de los productores ante el proyecto minero, aclaró Nivón Velásquez, no es un “capricho” ni una “cerrazón”, sino por el daño que causará a la economía, ya que está en riesgo la certificación conseguida para exportar la fruta.

De acuerdo con estadísticas disponibles, Estados Unidos –uno de los países adonde se exporta el mango istmeño–, sólo exige, demanda y recibe productos con inocuidad, por lo que si en un análisis que se realice al suelo, agua y fruto, se encuentra un mínimo rastro de metales pesados, en automático se les quita y se suspende la exportación, y vendrá el colapso de la zona.

“Este año entra la ley en esta materia se endurece más y si se contamina la zona se cierran los mercados, generando caos económico y social, agravando la situación. No nos negamos a todos los proyectos, pero los impactos se pueden catalogar como catastróficos a nivel ecológico y productivo, amenaza la seguridad alimentaria y de la salud en la zona”, argumentó el productor.

El Consejo Oaxaqueño del Sistema Producto Mango estima que una empresa minera, de las más grandes, genera mil 500 empleos directos, pero la producción de mangos genera 40 mil empleos directos, pero si se cae la exportación se pierden, además de las afectaciones a más de 20 mil familias que viven de la pesca, por lo que no ven una razón viable para la instalación de la mina.