Cafayate, Salta, Argentina – 10/01/08. Autoconvocados del Valle Calchaquí-Cafayate se reunieron con el ministro de Medio Ambiente, Julio Nasser, y solicitaron que las autoridades de la provincia intervengan para frenar los daños que producen las mineras instaladas en Catamarca a la zona de los Valles. Los autoconvocados reiteraron a Nasser las consecuencias que trae el hecho del excesivo uso de las aguas por parte de las mineras (se habla de unos 100 millones de litros diarios), lo cual indicaron, está secando el sistema del acuífero de campo El Arenal que abastece al río Santa María y parte del Valle Calchaquí.

Incluso en los informes de impacto de una de las mineras catamarqueñas, los vecinos indicaron que se transcribe que «se espera que la extracción de agua subterránea del acuífero de Campo Arenal disminuya eventualmente la napa freática del área. Esto puede resultar en un ambiente más árido en el centro de la cuenca, a proximidad de la ruta nacional 40, donde la napa freática se encuentra cerca de la superficie «.

Los vecinos presentaron a Nasser las notas por las cuales solicitaron a la presidenta de la Nación, Cristinta Fernández, su intervención ante estas situaciones.

El reclamo de los vecinos apunta directamente a los emprendimientos de mina Bajo La Alumbrera, en Catamarca, y el que se prevé disponer a futuro, de Agua Rica, ambos proyectos de minería a cielo abierto, sistema que se encuentra prohibido en varios paises y en algunas provincias argentina por ser extremadamente agresivo al medio ambiente y causar daños irreversibles.

El temor puntual de los vecinos es la anunciada reapertura de mina Don otto, ubicada en el sitio Tonco de los Valles Calchaquíes, en la que se explotaba uranio. Los vecinos solicitaron «la remediación de las 500 mil toneladas de residuo minero que quedó en esta mina «.

Agregaron el reclamo de la revocación de todos los permisos de exploración y posible explotación, expresando » Nuestra preocupación no es sólo la explotación nuclear. La minería metalífera a cielo abierto, amparada en un marco legal vergonzoso, arrasa con las reservas naturales, los acuíferos, el medio ambiente, la voluntad de los Pueblos y la dignidad de nuestro país. En este tema estamos absolutamente consustanciados con la lucha de todos los pueblos directamente afectados por este flagelo. En particular estamos unidos a la lucha del Pueblo de Metán y adherimos a todos sus reclamos contra la explotación minera en el sur de la provincia».

«Nos pidieron tres meses de paciencia hasta que se pueda hacer una evaluación en cuanto al ecosistema», dijo Mariana Araujo, una de las vecinas de Cafayate que mantuvo la reunión con Nasser el martes 08 de enero. Entendió que si pueden pedir ese tiempo de paciencia a los vecinos «también pueden pedirle a las empresas mineras que suspendan sus actividades hasta que se haga un análisis serio».