Osisko Mining Corporation y el gobierno riojano empezaron, horas atrás, la campaña de difusión con la que pretenden ganarse a la opinión pública y, así, acorralar la determinación del pueblo de Famatina que se opone a que un emprendimiento de megaminería se instale en el cerro y saque minerales mediante el uso constante de cianuro y agua.

La jugada, presentada como de interés público, incluyó la salida de artículos en la prensa, el peregrinar de un especialista de estilo frontal y el coro de intendentes y legisladores alineados con el gobierno provincial. Luis Beder Herrera, por su parte, aseguró que en su reunión de la semana pasada con la presidenta de la Nación no se habló sobre minería.

«Es un tema que no hablé ni con los ministros de la Nación ni con la presidenta Cristina Fernández porque ‘es el futuro de la provincia y lo tenemos que resolver entre nosotros'», dijo Beder Herrera, desde Mendoza, adonde viajó para reunirse con el gobernador Francisco «Paco» Pérez y con el gobernador de San Juan, José Luis Gioja. El mandatario riojano se mostró confiado en ganar la pulseada.

Reiteró que su idea es informar con «todos los medios de la militancia, a través de folletería instructiva y campañas de difusión» para que «la gente conozca que la minería es una actividad segura». Beder volvió a destacar su nueva convicción: «La actividad minera no contamina y es la actividad que más se controla en el mundo.»

Entre tanto, la compañía que planea sacarle 62 minerales al cerro Famatina publicó una solicitada que se pretende instructiva donde hay preguntas y respuestas (al modo de «preguntas más frecuentes»).

Las autoridades locales, además, invitaron a una mini gira al sanjuanino Mario Capello, ex diputado radical, recibido hace poco de ingeniero en minas, y el más reconocido lobista de los emprendimientos mineros en su provincia. Capello sacó a relucir su libreto habitual y se mostró «sorprendido» porque «en este país, cualquier seudoambientalista, cura, maestro o médico hablen de minería». Capello también se ocupó de atacar  las Asambleas Ciudadanas por la vida que rechaza la megaminería. Dijo que su campaña es «bárbara y mentirosa».

Algunos de los 15 intendentes que el viernes firmaron un documento en apoyo a la política minera riojana (luego de acordar un reparto de las regalías de esos emprendimientos) también dijeron lo suyo. La campaña de información surgió como una necesidad para el gobierno riojano que la semana pasada soportó una marcha de 10 mil personas en la capital provincial bajo la consigna: El Famatina no se toca.