Hace unos días, un titular de ADNSUR decía: “Javier Milei designó a Federico Ramos Nápoli y a Martín Porro para reactivar la minería de uranio”. Explicando que el Gobierno nacional buscaría atraer inversiones extranjeras para la extracción de este “mineral estratégico” y además, que existiría un canal de comunicación informal con el gobernador Ignacio Torres para modificar la legislación de Chubut. Esto, significa que la Ley XV Nº68 (inicialmente denominada Ley 5001) tendría alcance sobre intención de explotación de uranio en la provincia al prohibir la modalidad a cielo abierto. En la lista de prioridades nacionales está el Proyecto Minero Cerro Solo, cercano a la localidad de Paso de Indios, sobre el cual se especulaba que podría utilizarse para su explotación una modalidad diferente como es la “lixiviación in situ” . Sin embargo, debido a las características del yacimiento parecería que no es posible. Por lo tanto, comienza a aparecer nuevamente el fantasma de la necesidad del gobierno de modificar una Ley que cuenta con el respaldo popular.
Publicación original de ADNSUR
Por: Giselle Leclercq
El 2025 terminó con dos movimientos que generan particular interés en las provincias uraníferas: la creación de la Secretaría de Asuntos Nucleares, con el nombramiento del abogado Federico Ramos Nápoli a la cabeza, y el cambio de autoridades en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), en la cual asumió el ingeniero Martín Porro.
Javier Milei quiere que en Argentina haya minas de uranio, que las unidades de negocios que dependen del Estado tengan una fuerte impronta comercial y que se creen las condiciones necesarias para atraer inversiones. Esa es la misión de los nuevos funcionarios que ya comenzaron a establecer contactos con gobernadores como Ignacio Torres, muy interesado en cambiar el marco regulatorio en Chubut.
La Secretaría de Asuntos Nucleares se creó el 9 de diciembre y depende del Ministerio de Economía. En el sector hubo quienes interpretaron la designación de Ramos Nápoli como un avance del asesor Santiago Caputo en un área que parecía dominada en su totalidad por Demian Reidel, el presidente de Nucleoeléctrica Argentina S.A. y quien presentó, junto al presidente Milei, el Plan Nuclear Argentino.
Sin embargo, de manera oficial, los intereses de Ramos Nápoli no chocarían con los de Reidel. La nueva secretaría a su cargo tiene la función de coordinar acciones y acompañar a las provincias que pretendan trabajar en la explotación de este recurso. “Argentina tiene uranio y no queremos que suceda lo mismo que pasó con el litio. Dejamos pasar una oportunidad con discusiones más políticas que ambientales y se terminaron encontrando otras reservas mucho más importantes en el mundo y nuestro país perdió el lugar que podría haber tenido”, aseguraron a ADNSUR fuentes de Nación.
Ramos Nápoli, titular de la Secretaría de Asuntos Nucleares en Argentina
Con la intención de iniciar una nueva etapa, el 23 de diciembre el Gobierno oficializó la renuncia de Germán Guido Lavalle como presidente de la CNEA y nombró en su lugar a Martín Eduardo Porro, un hombre con 30 años de experiencia en el sector. “Son una dualidad. Federico tiene un perfil administrativo y se tiene que encargar de que los intereses del gobierno estén plasmados en la política nuclear. Martín es un científico y es el que sabe qué botones hay que tocar”, resumieron sus allegados.
Ramos Nápoli trabajará en un despacho en el Palacio de Hacienda que le será entregado en enero. De su secretaría, además, dependerán dos lugares clave: la Subsecretaría de Aplicaciones de Tecnología Nuclear y la Subsecretaría de Políticas Nucleares. Los puestos aún no fueron ocupados.
Según pudo saber ADNSUR, con miras a “volver a minar”, Ramos Nápoli convocó a Ayelén Giomi para ocupar una de las subsecretarías. Se trata de una ingeniera que supo desempeñarse como gerente de Área de Seguridad Nuclear y Ambiente de la CNEA y que también formó parte del directorio de la empresa estatal Invap, con sede en San Carlos de Bariloche.
Chubut: la búsqueda por cambiar la legislación
Según el informe “Recursos y reservas minerales en Argentina” que publicó la Secretaría de Minería en septiembre, se estima que el país cuenta con 36.483 toneladas de uranio. Gran parte de estos recursos se encuentran en la Patagonia, donde están 14 de los 18 proyectos de uranio registrados por la Secretaría de Minería de la Nación.
No obstante, la situación de las provincias patagónicas no es homogénea. Río Negro, por ejemplo, además de tener el Invap, una empresa estatal de alta tecnología nuclear, también cuenta con el Instituto Balseiro, dedicado a la formación de profesionales, y el RA-6, un reactor de investigación del Centro Atómico Bariloche, usado para docencia, investigación y ensayos. En Nación se da por sentado que la nueva secretaría de Ramos Nápoli trabajará en conjunto con las autoridades provinciales.
La gran pregunta en el sur es qué sucederá con Chubut, donde se encuentran buena parte de las reservas. En 2003, la provincia sancionó la ley 5.001, cuyo primer artículo prohíbe la minería a cielo abierto y la utilización de cianuro en los procesos de producción minera. Durante 2025, con la instalación del tema en la agenda, los defensores del uranio insistieron en que este mineral podría “escaparle” a la restricción y ser una actividad adecuada a la ley.
ADNSUR
Sin embargo, a esta altura, nadie confía en ese camino. Desde hace meses Torres trabaja para generar consenso social junto a los intendentes chubutenses para modificar el marco legal. Y, apenas asumió Ramos Nápoli, comenzaron las primeras comunicaciones informales.
“Chubut está interesada en cambiar el marco regulatorio, pero depende exclusivamente de su Legislatura. La Nación puede argumentar por qué sí y qué beneficios podría traer un cambio en términos de empleo e inversiones. También puede servir de nexo para las inversiones privadas. La secretaría tendrá un rol propositivo y va a estar a disposición de lo que se necesite, pero cómo se manejan los recursos lo deben resolver a nivel local”, subrayaron desde Nación.
Ramos Nápoli, el joven abogado detrás de la estrategia nuclear
En la primera etapa de gestión de Milei, Reidel fue el hombre de referencia en términos de energía nuclear y uranio. El físico estuvo junto al presidente el día que recibió a los representantes de OpenAI que anunciaron el lanzamiento de Stargate Argentina, un ambicioso proyecto para construir un megacentro de datos de inteligencia artificial en la Patagonia.
La gestión de Reidel se caracterizó por sus anuncios grandilocuentes, pero en el sector no logró ganarse la confianza de los propios. De ahí que en Nación se hayan inclinado por Ramos Nápoli para estar a cargo de la nueva secretaría. Si bien hay quienes dudan debido a su poca experiencia, ya que tiene apenas 31 años, supo generar buen diálogo y —al menos— no genera el rechazo que provoca el físico.
Durante la presidencia de Alberto Fernández, Ramos Nápoli llegó a ser gerente general de Negocios Digitales de la Casa de la Moneda. Con el mileísmo, se convirtió en asesor jurídico de la Secretaría General de la Presidencia y trabajó codo a codo con María Igarzabal Murphy, la secretaria de Planeamiento Estratégico Normativo y persona de confianza del asesor Caputo.
Cuando el gobierno de Milei necesitó formar equipos en tema nuclear, Ramos Nápoli se anotó en la lista de interesados e ingresó a Dioxitek SA, la empresa estatal que produce y suministra dióxido de uranio de grado nuclear para el combustible de las centrales nucleares del país (Atucha y Embalse). En octubre, cuando se renovó el directorio, se convirtió en el gerente general.
Dioxitek SA, la empresa estatal que produce y suministra dióxido de uranio de grado nuclear para el combustible de las centrales nucleares del país.
“En ese lugar generó buenos vínculos como con la gente de ENSI, de Neuquén”, aseguraron desde Nación en referencia a la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI). En Dioxitek SA también se desempeñó el flamante titular de la CNEA: Porro fue el gerente de Producción de la compañía. Su apellido es bien conocido en el sector, ya que su padre trabajó en el lanzamiento de Atucha I.
Ramos Nápoli y Porro se enfocarán en lo inmediato en “ordenar el sector”, una expresión que se repite en su entorno. Torres, que deposita una gran expectativa en la explotación de uranio, ya abrió el canal de comunicación con los nuevos funcionarios nacionales.
Autor: Giselle Leclercq – Licenciada en Comunicación Social (Universidad Nacional de La Plata) y egresada del Posgrado en Periodismo de Investigación (Perfil – Universidad del Salvador). Es periodista en la sección “Política” en los medios Perfil y Posdata, en los que se especializa en temas vinculados a la gestión de Gobierno.





