Habitantes de la Comunidad Quilombola de Malhada denuncian ante la Misión del Consejo Nacional brasilero de Derechos Humanos (CNDH) el impacto de la extracción de uranio en la salud de las comunidades cercanas a los emprendimientos. Ana Beatriz Fernández de Carvalho Mota en su tesis de Licenciatura en Medicina: “Tendencia Temporal de Mortalidad de Cáncer en la Región Uranífera” concluye que en la zona es casi 7 veces mayor la aparición de tumores en el periodo 1996-2025 y recomienda al gobierno desarrollar una asistencia especial en los hospitales en esa zona.

Por: Noalamina.org

Foto portada: Miembros de la misión de CNDH se reunieron, en noviembre de 2025, con quilombolas que viven próximos a mina de uranio. Foto: CNDH

La Comunidad Quilombola de Malhada levanta la voz ante la Misión del Consejo Nacional brasilero de Derechos Humanos (CNDH). Esta comunidad se sitúa a 3,5 km de la antigua mina de uranio “Mina Cachoeira” y a 9,6 km de su sucesora la “Mina do Engenho”, ambas emplazadas en el “Distrito Uranífero de Lagoa Real” que fue descubierto a finales de 1970, y es una de las siete comunidades quilombolas afectadas directamente que se ubican en un radio de 20 km de los tajos mineros.

Rodrigo Bento/Repórter Brasil

La Mina Cachoeira, hoy inactiva, comenzó sus operaciones en el año 2000 con una explotación a cielo abierto y extrajo 3750 Tn de concentrado de Uranio en forma de “yellow cake” parando por haber agotado por completo las reservas del mineral, en el 2015.

Fueron tan solo 15 años, sin embargo continuó lixiviando material de las pilas de materiales de baja concentración de uranio, hasta 2019 que fue “desactivada” por “Industrias Nucleares de Brasil”. Durante su operación registró varios incidentes, como un derrame de ácido sulfúrico en el 2008 y la inexistencia de un tratamiento de las enormes montañas de desechos de rocas luego del lixiviado del uranio con ácido sulfúrico que contienen elementos radioactivos como restos de uranio y sus productos de degradación. Además, la presencia de metales pesados que al ser expuestos al aire se oxidan y con el agua producen drenaje ácido de mina. Todos éstos elementos de variada toxicidad se dispersan en el ambiente con el viento y/o se disuelven con las lluvias hacia los acuíferos.

El mayor riesgo para la salud de los elementos radiactivos es la inhalación de los elementos “hijos del radón”, productos del decaimiento natural del uranio, ya que son la segunda causa de cáncer de pulmón después del cigarrillo.

La “Mina do Engenho”, recibió autorización para comenzar a explotar por la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN) en Diciembre del 2019 y entró en operación en Diciembre del 2020 y emplea a 270 personas y terceriza unas 370. Esta nueva mina apunta a extraer 620 Tn de “yellow cake” por año.

El CNDH, es un órgano independiente compuesto por miembros del gobierno brasilero y de la sociedad civil y alerta el aumento de 27,76 por 100 mil habitantes en 1996 a 117,22 en 2022 en las tasas de cáncer en las comunidades cercanas a las minas. Ana Beatriz Fernández de Carvalho Mota en su tesis de Licenciatura en Medicina: “Tendencia Temporal de Mortalidad de Cáncer en la Región Uranífera” concluye que en la zona es casi 7 veces mayor la aparición de tumores en el periodo 1996-2025 y recomienda al gobierno desarrollar una asistencia especial en los hospitales en esa zona.

Desde las zonas lindantes las comunidades reclaman por falta de agua y evitan el agua de pozo almacenando agua de lluvia pero en las épocas de secas son obligados a beberla.

“Usted no se va a quedar con sed. Si se queda con sed, vive tres días. Bebiendo agua de pozo tal vez un año o dos.” Explica José Carlos presidente de la Asociación Quilombola de Malhada.

Referencias:

https://www.inb.gov.br/Media-Center/Detalhe/Conteudo/caetite-nova-area-de-mineracao-de-uranio-em-processo-de-licenciamento-3984/Origem/593

http://www.inthemine.com.br/site/retomada-da-producao-de-uranio-no-brasil/

https://reporterbrasil.org.br/2026/03/quilombolas-mineracao-uranio-bahia-radiacao/