Por primera vez, la intendencia se reúnen con los y las activistas para llegar a un consenso sobre el conflicto. El próximo martes, se desarrollará una sesión extraordinaria en el Concejo Deliberante para consensuar determinadas medidas.

Fuente: ECOSCórdoba

El viernes por la mañana, distintos vecinos y representantes de organizaciones sociales se reunieron con la intendente de Malvinas Argentinas, Silvina González, para discutir sobre la polémica planta de Monsanto, hoy en día frenada por distintas instancias judiciales y administrativas. La intendenta negó tener un posicionamiento a favor de la empresa, reconoció que hoy la empresa no está habilitada legalmente para presentar un segundo Estudio de Impacto Ambiental y se comprometió a tratar el tema en el Concejo Deliberante el próximo martes.

En el marco de la reunión, el grupo de autoconvocados y autoconvocadas que participan del bloqueo a la fábrica le entregaron a la jefa comunal un informe con documentación sobre la problemática de la planta de semillas de maíz transgénico que pretende poner en funcionamiento la multinacional. Entre los contenidos presentados se incluyeron: el decreto municipal de Río Cuarto que rechazó la instalación de una fábrica experimental de la misma empresa a fines de 2013, el amparo judicial que declaró como inconstitucionales los permisos de la empresa para trabajar en Malvinas Argentinas, los comunicados de distintas universidades que apoyan a los vecinos y vecinas que se oponen a la instalación, documentos con adhesiones a la misma causa por parte de referentes y organizaciones de distintos países de América Latina y Europa, y las opiniones de diversos juristas acerca de por qué legalmente la empresa ya no puede presentar un segundo Estudio de Impacto Ambiental luego de que el primero fuera rechazado por la Secretaría de Ambiente de la Provincia.

La intendente González aseguró a los manifestantes no tener un posicionamiento a favor de Monsanto. “Yo nunca dije que estaba de acuerdo con la instalación de la empresa”, dijo en referencia a una nota del diario La Voz del Interior. Y agregó: “Los puestos de trabajo nos hacen falta en Malvinas, pero si a consecuencia de esos puestos no va a haber paz social no”. Al mismo tiempo, reconoció que si bien en una primera instancia su gestión había planteado la posibilidad de realizar una consulta popular, actualmente la situación legal del proyecto se ha modificado. “Hoy, según lo que dice la ley, no pueden volver a presentar un nuevo estudio de impacto ambiental”, dijo la jefa comunal, aunque informó que hasta el momento la empresa no se ha comunicado con el municipio para presentar un segundo estudio y que por lo tanto el tema está paralizado.

Luego, los autoconvocados plantearon su preocupación ante la orden judicial enviada por el fiscal Victor Chiappero el pasado 30 de diciembre que establece la intención de desalojar el bloqueo que se mantiene frente a la fábrica.

– Les doy mi palabra: en estas condiciones, Monsanto no va a empezar a trabajar -dijo la intendenta González-. Yo me comprometo a que si entra una máquina a trabajar, yo me paro en el acampe con ustedes.
– Mire que esto se está grabando… -le señaló una integrante del bloqueo.
– Sí, ya sé -respondió-. Si la empresa entra una máquina, yo me paro en el acampe. ¿Ustedes me escucharon, no? -agregó señalando a los dos policías que estaban a su lado.
– Siii… -le respondieron los uniformados.

De cualquier manera, los vecinos y asambleístas plantearon la necesidad de que el municipio de Malvinas le de un rechazo definitivo a la transnacional. La concejala Vanesa Sartori afirmó: “Hace ya cuatro años que empezó el problema en Malvinas, y ya se están necesitando otras instancias legales y técnicas desde el Legislativo y el Ejecutivo municipal para dar una salida definitiva al conflicto”.

“Si querés pasar a la historia global por el resto de tu vida, tenes que decirle No a Monsanto”, le sentenció Lucas Vaca, vecino de Malvinas Argentinas a la intendente. Y remarcó tanto la división social y los prejuicios que ha generado este conflicto entre las familias de Malvinas, como la repercusión internacional que ha alcanzado la resistencia de los vecinos.

En el mismo sentido, una de las autoconvocadas del bloqueo señaló: “Es muy grave que después de mas de dos años de iniciado el acampe Reunión4a la planta, no se haya tomado una postura firme desde el municipio. Usted como intendenta tiene todas las competencias para frenar esta construcción”. Y añadió que la problemática que representa Monsanto no es lejana a lo que ya viene sufriendo la población de Malvinas Argentinas debido a las fumigaciones con agrotóxicos.

Desde la intendencia, se aseveró que el Ejecutivo no tomará ninguna decisión que no sea consensuada en el Consejo Deliberante de Malvinas Argentinas y que el próximo martes desde las 15 hs. se desarrollará una sesión extraordinaria para llegar a un acuerdo sobre el conflicto que se viene dando desde hace ya más de tres años. En ese marco, serían tres los temas a tratar entre los concejales: el análisis de la carpeta aportada por los activistas, evaluar qué hacer frente al pedido del fiscal Chiappero para desalojar a los acampantes y analizar un proyecto de ordenanza que presentará el partido Malvinas Despierta para reformar la zonificación de uso de suelo. Ésto último implicaría que el municipio adhiera a la Ley provincial de Uso de Suelo y declare el sector donde se encuentra el predio de Monsanto como zona agropecuaria no contaminante, como estaba categorizado originalmente.

“Denme tiempo hasta el martes”, cerraron desde la intendencia.

Balances

Consultados sobre el balances de la reunión, algunos de los y las activistas que participaron de la reunión rescataron la apertura al diálogo de la intendenta en comparación con lo que fue la gestión de Daniel Arzani, aunque a la vez mantienen ciertos recaudos de confianza. Otros caen más en la desconfianza que en la certeza.

“Lo celebramos, pero al mismo tiempo no confiamos. Hasta que no veamos un papel que diga que Monsanto se va de acá, no confiamos -apunta un integrante del acampe-. Nos cuesta un montón confiar después de un montón de atropellos ilegales basados en la justicia misma. Pero sí me parece positivo que hayamos podido llegar a un diálogo con la intendenta y los concejales presentes. Me parece que es un balance positivo y que es el inicio de un nuevo año”.

Reunión7En sintonía, la concejal Vanesa Sartori, la misma que días atrás recibió la famosa carta del papa Francisco apoyando el reclamo, recalcó el avance del diálogo: “Nunca se había dado la posibilidad de una reunión tan amplia, con actores presentes. Ya de vamos, es un avance. Además creo que también las instancias deben estar llegando a su punto final. Y nos sorprendió que ella aceptara algunas posiciones que nosotros planteábamos”. “Esta es la primera vez que se abre una apertura de éste tipo”, agregó el concejal Hugo Mazzalay del mismo espacio político.

Finalmente, Eduardo Quispe, integrante de la Asamblea de Malvinas Lucha por la Vida Línea Fundadora, remarcó mayor escepticismo: “A nosotros nos cuesta volver a creer en la institucionalidad, cuando sabemos que hace bastantes años que vienen haciendo ordenanzas y legislaciones de forma sistemática que vulneran los derechos de los ciudadanos. Y eso es una alerta para nosotros. Nunca confiamos en la legalidad. Por esas razones: el acampe”.

“Monsanto no está en condiciones de presentar ningún estudio de impacto ambiental”

Entrevista con Silvina González, jefa comunal de la famosa ciudad cordobesa. Asevera que la multinacional no puede trabajar en el predio y sostiene que la ley le prohíbe presentarse nuevamente a la Secretaría de Ambiente. Cómo se enteró el municipio de la llegada de la empresa a Córdoba.

El viernes pasado, distintos militantes que luchan contra la instalación de Monsanto en Malvinas Argentinas, tuvieron una reunión con Silvina González, intendenta de la localidad y sucesora de Daniel Arzani, quien cedió su cargo el 10 de diciembre del año pasado. Durante la reunión, el municipio recibió una carpeta hecha por integrantes del bloqueo a la fábrica, compuesta por textos, declaraciones y argumentos que explican el porqué de la no instalación de la planta.

Además, se anunció que se realizaría una sesión extraordinaria en el Concejo Deliberante para consensuar soluciones a este tema. La cita es el próximo martes a las 15hs.

Luego de la reunión, ECOS Córdoba entrevistó a la intendenta desde su oficina.

– ¿Qué balance hace de la reunión que acaba de terminar?
La verdad que estoy muy contenta. Es el primer encuentro que se ha dado. Como decían los chicos, hace cuatro años que tenemos este problema. Y es la primera vez que nos sentamos a hablar. Así que la verdad estoy muy contenta. Y ojalá que podamos encontrar un espacio de consenso entre todos.

– Ese consenso se llevará a cabo el próximo martes en la sesión extraordinaria en el Concejo Deliberante. ¿Cómo ves que se desarrollará?
Bien, bien. La idea es que nos sentemos a trabajar la carpeta que han presentado los chicos. Y consensuar entre otros. Esa es mi postura: consensuar.

– El martes se iba a tratar originalmente la ordenanza que proponían los concejales de Malvinas Despierta ( lista opositora) sobre la Ley de Uso de Suelo.
Exactamente. Vamos a tratar: la ordenanza de uso de suelo que trajeron los concejales más toda esta carpeta que han traído los chicos de distintas organizaciones.

– ¿Y también puede ser que traten el tema de la orden de desalojo del fiscal Víctor Chiappero?
También la vamos a discutir. La verdad que la Municipalidad no ha sido notificada de ésto. Yo lo que sé, lo que la Municipalidad sabe, es lo que hemos leído en los medios. Nada más. Nosotros no hemos sido para nada notificados.

– ¿Pero en la reunión del martes no iba a tratar un texto para presentarlo a la fiscalía?
Con el Concejo Deliberante decidimos que vamos a hacer una nota. La va a firmar el Legislativo y el Ejecutivo, para presentarla ante la fiscalía para que se revea. Yo no quiero represión. Yo quiero la paz social. Yo no quiero que se vuelva a repetir lo que vivimos años atrás.

Reunión

-¿Qué lectura tiene sobre lo que se vivió en Malvinas? Porque algunos interpretan que éste conflicto generó un quiebre social en la ciudad.
Lo que pasa es que es muy confuso. Es cierto que nunca hubo diálogo. Yo le decía a los concejales: Todos hicimos mal las cosas. Desde “Don Monsanto” hasta “Don Arzani”. Nunca hubo un pedido formal de que los recibiera. El primer pedido que hicieron, vinieron cincuenta personas a tirar piedras, bombas… El papá del intendente se estaba muriendo y allá afuera gritaban: “¿Y Arzani dónde está? Con el papá, con el papá”. (…) Los chicos se enojan con la policía. Yo los entiendo. Pero necesito que nos resguarden: nos rompieron vidrios, nos pintaron las instituciones. A eso le cuesta a la Municipalidad y la pagamos entre todos. Yo asumí el 10 de diciembre. El 11 de diciembre no atendimos al público. Y entre todos los empleados municipales pintamos la Municipalidad. La semana pasada, teníamos todas las puertas del costado de la Municipalidad pintadas.

-¿Pero de qué manera cree que influyó en éstas acciones la gestión del intendente, en principio aprobando los permisos?
Mira, el intendente tuvo una cirugía. Escuchamos en una mañana que la presidenta (Cristina Fernández de Kirchner) dijo desde Estados Unidos que venía una planta a Malvinas Argentinas, Córdoba, seleccionadora de maíz. Decía el intendente: “Vamos a Casa de Gobierno para ver de qué se trata”. Bueno, lo acompaño, porque no estaba bien, había tenido una cirugía hace dos o tres días. Llegamos a la Casa de Gobierno, nos atiende el ministro Oscar González y nos dice: “Mira, justo están los abogados de la gente que compró los terrenos. ¿Quieren que veamos esos terrenos?”. Fuimos a ver los terrenos. Volvimos, cerca de las dos de la tarde, a la Municipalidad. Y cuando comentamos que venía una seleccionadora de maíz acá, ¡no saben el festejo que tuvimos adentro de la “Muni”! Por los puestos de trabajo. Cuando ya habíamos dado la prefactibilidad, nunca se nos ocurrió “googlear” qué era Monsanto, quién era Monsanto y qué hacía Monsanto. Fue algo que heredamos de la Presidenta y nosotros fuimos a la Casa de Gobierno porque escuchamos por la radio que venía esa empresa.

-¿Por el anuncio de la Presidenta?
¡Por el anuncio de la Presidenta nos enteramos! O sea, el intendente estaba sentado acá, escuchó la radio y fuimos a Córdoba a ver qué era, porque no teníamos ni idea. Y cuando llegamos a Casa de Gobierno, justo estaban los abogados pero, incluso, ya habían comprado las tierras. Y eso fue. Fue algo nuevo para todos, fue algo nuevo para la provincia, fue algo nuevo para el municipio… Y la verdad que fue así. Nos enteramos cuando ya se armó el problema social de quién era Monsanto. Nunca nos habíamos fijado qué era Monsanto. Desde el municipio, en lo único que nos fijábamos era en los puestos de trabajo. Y empezó el proceso y empezó mal. Nunca hubo diálogo, a lo sumo dos o tres reuniones con el intendente pero no mucho. Pero porque había ese nivel de agresión; atendíamos hasta las veintiuna horas porque era un montón de empleados, de gente haciendo trámites. Entonces teníamos que resguardar la integridad de los empleados y del vecino común que venía a hacer un trámite.

– ¿Nunca tuvo contacto con ningún directivo de Monsanto?
Desde que la justicia ordenó que se paralice las obras, nunca tuvimos contacto.

– Con respecto a los 400 puestos de trabajo, ¿cree realmente que esos puestos van a ser destinados a los habitantes de Malvinas?
Se supone que sí. O sea, le pusimos una clausura a la empresa. Es lo mismo que pasa con Bimbo, y ahora estamos todo el tiempo charlando con la gente de recursos humanos para que la gente de Malvinas puedan ser los futuros empleados de la planta.

– Porque se plantea que se va a necesitar mano de obra calificada.
Es que un cierto porcentaje, al igual que Bimbo, va a necesitar ingenieros y especialistas en sistemas que hoy en día no podemos brindar, no tenemos profesionales en Malvinas.

– En un principio había dicho que la respuesta del municipio iba a ser una consulta popular.
Eso lo dije desde el primer momento. Por eso cuando me hicieron la primera pregunta apenas asumí, que fue qué iba a hacer con Monsanto, respondí que lo iba a decidir el pueblo por consulta popular. Pero hoy en día están caídos todos los permisos. Y acá hay algo, que no teníamos hace dos años atrás, que es la nueva Ley de Ambiente. Yo estoy re tranquila con la Nueva Ley de Ambiente.

– ¿En qué sentido tranquila?
Por empezar, que no pueden presentar el nuevo estudio de impacto ambiental. Porque ya tienen rechazado el anterior.

– ¿Y en la parte de la Ley que habla de la participación ciudadana, ¿apoyaría una consulta popular?
No están las condiciones dadas para una consulta.

– Pero suponiendo que se llegue a esa instancia.
Claro, pero antes de eso, tienen que volver a presentar el estudio de impacto ambiental. Y hoy no está en condiciones de presentar ningún estudio de impacto ambiental.

– Supongamos que se presentaría el segundo estudio, ¿desde el municipio cuál sería la voluntad? ¿Qué se haga una participación por audiencias o por consulta?
Por consulta, por audiencia, ¡todo! Yo el martes voy a decir cuál es mi opinión. Ojalá que no vuelva a presentar ningún estudio de impacto ambiental. Pero si por cuestiones legales se les permite presentar un segundo estudio, y si la presidenta, el gobernador o el dueño de Monsanto dicen: “Sí, sí se instala”, eso lo vamos a decidir nosotros. Eso no lo va a decidir nadie más que los vecinos de Malvinas Argentinas. Y yo tengo una postura tomada: si se hace la consulta, no pienso votarla. Y desde el municipio, no se va a trabajar ni por el sí ni por el no.

– Solo para ratificar: si en este momento Monsanto llega a poner a funcionar una máquina, ¿participaría del bloqueo? (Risas)
Hoy, con las condiciones que estamos, llegan a entrar una máquina ahí y yo personalmente me instalo en el acampe.