El Gobierno chileno y los empresarios mineros que invierten, explotan y producen en ese país arrancaron la IV Conferencia Mundial Foro de Exploración enredados en una gran discusión interna que los desvela al momento de analizar la situación minera: necesitan explorar y para ello deben buscar quien ponga la plata para realizarlo. En eso andan en Chile.

 

 

Fuene: diario El Sol

05/04/2011. Luego de haber crecido exponencialmente durante décadas, los chilenos llegan a la conclusión de que, si no abren nuevos horizontes de potencial para la industria, las próximas generaciones los culparán por ineficientes e irresponsables. En Chile está prohibido frenar el afán de seguir expandiéndose a toda costa para mantener los niveles de dominio que sustentan en la región.

LOS NUEVOS Y VIEJOS MALES DE SIEMPRE. Los chilenos, como los canadienses y como también lo reafirma el último informe del Metal Economic Group (MEG), ya superaron hace tiempo los desafíos y las preocupaciones ambientales que conlleva la explotación minera a gran escala, como hoy está ocurriendo en Mendoza a la luz de las explotaciones de sales de potasio en Malargüe y las de cobre y oro de San Jorge en Uspallata.

Además del desvelo por la falta de exploración y de los recursos para financiarla, el foro mundial minero hoy se centra en alumbrar políticas de sus empresas, apoyadas por otras públicas, para mitigar efectos de segunda generación alrededor de cualquier construcción de una mina, como los problemas socioeconómicos, la integración de comunidades aborígenes, la implementación de programas especiales en la educación básica y en la secundaria sobre el uso y características propias de los metales y, por sobre todo, aquellas medidas que mitiguen la proliferación alrededor de las minas del negocio de las drogas, la prostitución y la trata de personas.

Las consecuencias sociales de la industria minera quizás hayan sido de lo más curioso y sorprendente de lo que está surgiendo de las deliberaciones de la tradicional Semana Cesco del Cobre, que se realiza en Santiago y que reúne a empresarios y organizaciones mineras de buena parte del mundo, como Canadá, Gran Bretaña, Japón y, por supuesto, de toda Latinoamérica.

Mendoza está representada aquí por directivos de San Jorge y de la brasileña Vale, las dos compañías que llevan adelante los emprendimientos más importantes de la provincia, uno en explotación (Vale, con el de sales de potasio) y el otro en discusión legislativa por la declaración de impacto ambiental sobre la extracción de cobre y oro en Uspallata.

MINERAS Y LA RESPONSABILIDAD. El canadiense Scott Jobin Bevans, presidente de la Prospect and Developers Associaton of Canada (PDAC), una firma dedicada ciento por ciento a la exploración, se ha explayado aquí en el concepto de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), un aspecto que las mineras deben atender con planes y con recursos y ha sido un llamado de atención para quienes se aventuran en los confines del mundo con la inversión minera encontrándose con oposición social y resistencia a tales emprendimientos.

Es decir que no sólo se debe llegar a invertir dinero para extraer y producir el mineral de una mina, sino que buena parte de los recursos se deben destinar a las mitigaciones, no sólo del medio ambiente, sino a aquellas consecuencias socioeconómicas detalladas más arriba. La PDCA ha elaborado talleres de capacitación para aborígenes para incorporarlos a los trabajos en las minas y piensa distribuir el modelo en todo el mundo. Según Bevans, en el norte de Canadá, el sector de la población que más crece es el de los jóvenes aborígenes.

Estiman que alrededor de las minas más importantes se desarrollan unas 400 comunidades de aborígenes que han hecho del trabajo minero casi su sustento y medio de crecimiento. El programa, que incluye –de acuerdo con el canadiense– la incorporación de los aborígenes al nivel de las decisiones de la compañía también, se inició en el 2004 y tiene que ver con lo que llama “la explotación minera responsable”.

VER PARA CREER. El Metal Economic Group difundió aquí los últimos datos con que se cuenta sobre el nivel de la inversión en exploración minera en el mundo. Sabiendo que en Chile el asunto preocupa, por haber llegado a niveles de explotación casi límites, el MET intentó tranquilizar, destacando que es Latinoamérica el lugar en el mundo que más inversión en exploración está recibiendo y que Argentina, junto con México, van a la vanguardia en inversiones de sondaje, un paso previo a la exploración, pero que abre expectativas sobre futuras inversiones en la región.

Desde el 2006 a esta parte, los países latinoamericanos atraen 26,9 por ciento de la inversión en exploración, seguidos por Canadá y, en caída, África, por la convulsión en los países árabes, y Australia. El 3 por ciento de todo lo que se invierte en exploración va a parar a Argentina, la misma cantidad va a hacia Brasil. Chile y Perú obtienen 5 por ciento cada uno, mientras que Canadá lidera con 19 por ciento, seguido de Australia con 12 y Estados Unidos con 8 por ciento.

Para el MEG, el 2011 será un año de grandes inversiones en exploración, se calcula que el crecimiento podría llegar a 40 por ciento más que en el 2010 y que, sólo en la exploración de uranio, la cifra alcanzaría los 16 mil millones de dólares.