Residuos tóxicos del ingenrio minero Machacamarca«El proceso de salinización de las aguas de río y suelos, fundamentalmente en la cuenca de Desaguadero, se debe a la actividad humana asociadas a la actividad minera», aseguró la coordinadora Departamental de la Liga de Defensa del Medio Ambiente (Lidema) en Oruro, Norma Mollo.

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Fuente: diario La Patria y Liga de Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA)

24/08/2010. El río que desemboca directamente en el lago Poopó, presenta según la institución medioambientalista, problemas naturales en el aspecto climático por alta «evapotranspiración y baja precipitación pluvial, con falta de humedad, sumándose la escasez de lluvia y el carácter de la cuenca, que no tiene salida».

La organización, ligada al Centro de Ecología de Pueblos Andinos (CEPA), mencionó que estos problemas están relacionados a la actividad de la Empresa Minera Inti Raymi S.A. (Emirsa). Sin embargo, estas denuncias deberán esperar el resultado que emita la auditoría ambiental por la Empresa PCA, que determinará el estado de la zona y si existió contaminación ligada a la actividad minera.

Emirsa, desarrolló sus operaciones mineras desde 1982 para extraer oro y plata de los yacimientos de «Kori Kollo», cerro de Llallagua, en la región de Chuquiña, provincia Saucarí, menciona Lidema.

Asimismo, desde 2005 Emirsa inició otra operación minera en la cuenca del Desaguadero con el proyecto «Kori Chaka», ubicado a 1.5 kilómetros al oeste de la ciudad de Oruro.

Los comunarios aledaños a la zona, denunciaron malformaciones en las crías de sus ganados, según ellos, por la actividad minera, no obstante, en varias explicaciones se aludió el problema a la existencia de la planta el kellu kellu, nociva a la alimentación los animales y problemas genéticos.

En el caso de Kori Chaka, Mollo recordó actividades mineras recientes, las que no deben estar cercanas al radio urbano, además de estar cerca al río Desaguadero. Finalmente la activista apuntó que «existen varias minas que descargan sus aguas directamente al lago Uru Uru, contaminando el agua y llenando el lago con sedimentos».

Los Lagos Poopó y Uru Uru sufren procesos de degradación

«Los lagos Uru Uru y Poopó sufren procesos de degradación, debido a que se encuentran en una cuenca cerrada, lo que hace que todos los efluentes (residuos líquidos mezclados con sólidos) se dirija a los lagos, y también debido al incremento de la temperatura, que en los últimos 10 años fue de 0,9 grados centígrados, mientras que a nivel mundial en los últimos 100 años se indica que fue 0,8 grados centígrados, y que aumentan la evaporación de estos espejos de agua» aseguró Norma Mollo, Coordinadora Departamental de la Liga de Defensa del Medio Ambiente Lidema en Oruro.

Así mismo «los dos lagos sufren de incremento de sedimentación, salinización (ya en el sector sud del lago Poopó se observan costras de sal) y la pérdida de diversidad de especies de aves silvestres y de la población de peces» manifestó Mollo.

«La acumulación de metales pesados y sedimentos en el agua es alarmante y la causa principal se concentra en la regulación del agua que proviene del río Desaguadero por las compuertas en el lago Titicaca, la proliferación de los sistemas de riego, las descargas de las aguas servidas en el lago Uru Uru, la descarga de los efluentes de las minas que contienen metales pesados, sólidos disueltos y otros elementos» manifestó la Coordinadora Departamental de Lidema en Oruro.

Políticas para el manejo de residuos

Los problemas socio-ambientales que enfrenta el departamento de Oruro se debe principalmente a la actividad minera, sumándose a esto la contaminación por residuos sólidos, líquidos, agroquímicos, derrame de hidrocarburos a varios ríos, cuencas y micro cuencas del departamento, aseguró Mollo.

Según Mollo, los residuos sólidos se van incrementando a medida que la ciudad crece y no se tienen políticas de manejo de éstos, como el caso de la separación en fuente que permita su aprovechamiento y disminuya el volumen final de disposición final, que produce colmatación del botadero. Así mismo, señaló que esta disposición final es precaria, pues simplemente se cubre con tierra sin prevenir la infiltración de lixiviados ni controlar el biogas que se genera.

«Es tarea pendiente para las nuevas autoridades de la gobernación y las alcaldías el manejo de residuos hospitalarios, químicos y otros que requieren celdas especiales», concluyó Mollo.