Montréal, Canadá – 10/06/08. El Grupo de Trabajo –”No a Pascua Lama – Montreal” le acaba de remitir esta carta pública a la presidenta chilena con críticas fundadas hacia el proyecto binacional Paccua Lama de Barrick Gold. En la misma hacen una clara definición de los intereses en juego y finalizan la misiva pidiéndole a Bahcelet que “tome conocimiento del grave problema del proyecto Pascua Lama y que está asociado a las opciones para nuestro desarrollo: la venta apresurada de recursos no renovables o el apoyo a planes locales para un desarrollo equilibrado y perdurable. La primera opción privilegia a las corporaciones multinacioales. La segunda a nuestras comunidades locales.
Por Grupo de Trabajo –”No a Pascua Lama – Montreal”

 CARTA PUBLICA A LA PRESIDENTE DE CHILE*
DRA. MICHELLE BACHELET

Montréal, 9 de Junio 2008
S.E.
Dra. Michelle Bachelet,
Presidente de la República de Chile
Su Excelencia,

El proyecto minero Pascua Lama de la Corporación Barrick Gold, con sede en Toronto, Canadá, tiene proyecciones nefastas para el patrimonio nacional y especialmente nocivas para la subsistencia normal de formas productivas de comunidades locales y de sus actividades sustentables tanto agrícolas como de eco-turismo. En nuestra carta que le dirigiéramos con fecha 20 de Marzo 2006 le entregamos nuestros argumentos que abogaban por el rechazo de este
proyecto. Hoy le reiteramos nuestra solicitud de apoyo para nuestra causa de defensa de las condiciones de vida de la población del valle del Huasco.

Es preciso recordar que el Estado ha sido el dueño de las minas desde el inicio de la independencia de Chile, que así lo ratifica la resolución de Naciones Unidas (1962) como también la Reforma Constitucional de 1971 que nacionalizó la gran minería. La dictadura militar y los gobiernos de la concertación han alterado profundamente los resguardos legales que se habían logrado obtener para proteger el patrimonio nacional. La nueva tendencia ha sido privilegiar la minería privada tanto local como extranjera. Así se ha renunciado a la supervisión de las mineras privadas, se ha introducido el concepto de Concesión Plena que elimina el pago de regalía, se vendieron yacimientos de CODELCO a particulares (1992) y se abdica la soberanía nacional a favor de transnacionales en un vasto sector cordillerano (1997).

Esto constituye una severa regresión de todo lo logrado con la nacionalización. Hoy CODELCO aporta un 30% de la producción nacional, mientras que en 1980 ella correspondía a un 74%. Pero CODELCO sigue siendo muy rentable y aporta casi un tercio de los ingresos totales de Chile, lo cual no quita que influyentes personeros añoren privatizarla. Las transnacionales en cambio, por Ley 18985 del 28 Junio 1990 no pagan impuesto a la renta.

El marco global del país y sus instituciones han sufrido un cambio radical: la economía, que era un mecanismo para aportar todo lo requerido por las necesidades de la ciudadanía, ha sido transformada en un sistema perverso cuyo único objetivo es maximizar las oportunidades de lucro incluso en áreas tan fundamentales como las pensiones, los derechos de agua, la salud y la educación.

El proceso de desnacionalización del cobre ha permitido a las mineras privadas el apoderarse de recursos previamente bajo el control de CODELCO, y son estas mineras las que ahora aportan el 70% de la producción nacional de cobre. Además, las mineras privadas nacionales y extranjeras (salvo Escondida) no presentan públicamente balances detallados ni tributan como deben hacerlo en EEUU o en Canadá, estados que cobran una renta minera (regalía o royalty) de 12,5% y 20% respectivamente. De esta forma en Chile, al amparo de una institucionalidad “legal” anti-democrática, la explotación del cobre por parte de las mineras privadas (sus ingresos por exportaciones en 2006 fueron de más de EEUU $ 31 000 millones) les permite apoderarse de enormes ganancias que constitucionalmente pertenecen a todos los chilenos.

El traspaso de este monto de abusivas ganacias al Estado permitiría duplicar el gasto anual en pensiones, educación y salud, además de efectuar inversiones productivas que generarían empleos, bienes y servicios.

El tratado binacional Chile- Argentina (1997) ha permitido la exploración de una gran parte del territorio por parte de transnacionales: es el caso del proyecto Pascua Lama de Barrick Gold. Y hay muchos otros proyectos, entre ellos: Cerro Casale, Caserones, Relincho, El Morro, etc. que acentuarán el impacto negativo de las actividades de corporaciones mineras industriales, y para el cual la institucionalidad chilena no ha demostrado que pueda imponer los necesarios resguardos sociales y ambientales.

De modo que la primera consideración negativa del proyecto Pascua Lama es la cesión a una corporación transnacional de un patrimonio nacional no renovable de enorme valor, recursos que son indispensables para el desarrollo socio-económico del país. El valor de las reservas declaradas por Barrick superan hoy los EEUU $28 000 millones; a título de comparación vale indicar que el valor total de la producción de cobre para el año 2000 alcanzó los EEUU $40 000 millones. Otro aspecto a resaltar es el hecho que entre los productos de los 8 000 agricultores locales se genera un valor anual de EEUU $ 75 millones por sus exportaciones agrícolas de alta calidad. Pero esta pujanza técnica ahora se encuentra bajo la amenaza de altos riesgos ambientales que se asocian a la mina Pascua Lama, ya que ella compromete la cantidad y calidad de las fuentes de agua. Idéntico peligro se tiene del impacto, tanto de sismos como eventuales aluviones, que afectarían a las montañas de estériles y estanques de decantación y contaminarían las fuentes de agua y los terrenos agrícolas. La emisiones de polvo provocadas por las tronaduras de la mina tendrán el efecto negativo de acelerar el derretimiento de las nieves eternas y glaciares que por siglos han mantenido el equilibro ecológico de los valles transversales. Llama fuertemente la atención que no se cuente con una balance oficial de los perjuicios ocasionados a Chile por la cesión de la mina El Indio a la Corporación Barrick Gold; se precisaba analizar estos antecedentes antes de autorizar el inicio del controvertido proyecto Pascua Lama que no tiene ventajas claras para Chile y sus habitantes.

Las actividades mineras de Pascua Lama no sólo afectarán a la población de la hoya hidrográfica del Huasco, también tendrán repercusión sobre la región de Veladero en Argentina, donde se realizará el proceso de concentración del mineral. Allí, el río Las Taguas deberá cederles 370 l/segundo de agua agrícola indispensable en una zona árida. Aspectos aún más graves se encuentran en las modalidades para asegurar el aporte de energía requerido por el proyecto Pascua Lama; se tiene previsto trazar una red de unos 2000 km de extensión para traer electricidad que se generaría en represas hidroeléctricas de la región de Aysén. El impacto ambiental de la construcción de dichas represas y de la enorme red eléctrica deberá ser minuciosamente evaluado.

Es preciso que, además de los aspectos técnico-económicos, se considere muy detenidamente el impacto de este proyecto sobre la población y muy especialmente las comunidades locales vecinas al pedimento minero.

La Comunidad Agrícola Indígena Diaguita Los Huasco Altinos se ha visto perjudicada por la ocupación de terrenos sobre los cuales tienen títulos de propiedad desde el tiempo de la colonia y que han sido reconocidos posteriormente por gobiernos de Chile. Los trámites legales para defender sus derechos frente a la apropiación de tierras por parte del proyecto Pascua Lama ante los tribunales nacionales, no han tenido en cuenta preceptos legales internacionales, como ser el Convenio 169 de la OIT que establece resguardos para territorios indígenas y que exige que toda negociación con la comunidad provenga de una decisión libre, previa e informada de los interesados. El litigio planteado por la Comunidad Huasco Altina implica exigir la defensa de atributos muy fundamentales como es lograr el amparo de parte del Estado de su modo de vida y de sus tradiciones culturales. Esta causa ahora se encuentra en trámite ante la Corte
Interamericana (OEA).

Por otra parte también existe un litigio aún no resuelto sobre el traspaso irregular a Barrick Gold de los derechos de concesión minera obtenidos oficialmente por Rodolfo Villar G.

Estos aspectos resaltan la dificultad de tener acceso oportuno y eficaz a la justicia. En Chile, como en el extranjero, los trámites legales ante tribunales no ofrecen garantías para resguardar los derechos de individuos o comunidades de escasos recursos, cuando estos deben enfrentarse a poderosas instituciones que tienen los medios de contratar equipos profesionales, abogados y de permitirse presionar a las instituciones locales.

Nuestra lucha contra las irregularidades asociadas con el comportamiento de Barrick Gold se ha visto reforzada al unirnos a otros grupos diseminados en el mundo que también sufren estas injusticias. Durante el mes de Mayo 2008 una delegación de representantes de comunidades indígenas procedentes de Australia, Chile y Papua Nueva Guinea hicieron públicas sus denuncias de ilícitos ligados a concesiones mineras de Barrick. Y a ellos se unieron los
representantes de una vasta Coalición canadiense que lucha contra los impactos socio-ambientales provocados por las corporaciones transnacionales en América Latina. Así crece la toma de conciencia y la solidaridad refuerza nuestra unión revindicativa. Es preciso insitir que la globalización del poder corporativo les ha permitido usurpar el poder de decisión que debe residir en la comunidad y que las corporaciones han logrado crear una institucionalidad anti-democrática al servicio de sus intereses. El debate y la acción política dentro de la comunidad han sido reemplazados por un sistema de gobierno sumiso al poder corporativo. La gobernalibilidad corporativa reemplaza el trabajo político ciudadano.

En consecuencia con nuestra exposición, solicitamos respetuosamente que Su Excelencia tome conocimiento del grave problema del proyecto Pascua Lama y que está asociado a las opciones para nuestro desarrollo: la venta apresurada de recursos no renovables o el apoyo a planes locales para un desarrollo equilibrado y perdurable. La primera opción privilegia a las corporaciones multinacioales. La segunda a nuestras comunidades locales.

Sin más, agradecemos de antemano la acogida que Ud. brinde a nuestra carta y esperamos que bajo su gobierno nos sea posible participar en la búsqueda de soluciones equitativas para nuestros problemas y en la construcción de un futuro mejor para nuestro pueblo y el país.

Nuestros más atentos saludos.

Gerardo Aiquel , *Coordinador*
Grupo de Trabajo –”No a Pascua Lama – Montreal”
Correo electrónico: pascua_lama_…@gmail.com
15, Rue de Castelnau O, Montreal, Quebec H2R 2W3, Canadá